Tocamientos A Menores Son Delitos Sexuales, Si Despoiertan La Livido Del Agresor

La edad de la víctima de una conducta sexual indebida y la capacidad que tuvo ese acto de despertar la libido del agresor deben analizarse para determinar si se configuró una injuria por vías de hecho o un delito sexual.

Así lo indicó la Corte Suprema de Justicia, el pasado 5 de noviembre, al estudiar una demanda de casación interpuesta contra una sentencia del Tribunal Superior de Bogotá que absolvió a una persona del delito de actos sexuales con menor de 14 años porque el testimonio de la víctima no era uniforme y contradecía las versiones de los testigos.

 

 

 

 

 

Para la corte, el fallo absolutorio fue producto de una indebida valoración probatoria. Por eso, asó la sentencia. Sin embargo. Su decisión introdujo un cambio fundamental. La corte rectificó la tesis que expuso en la Sentencia 29117 del pasado 2 de julio, cuando declaró nulo un fallo que condenó a un hombre a 70 meses de prisión, como responsable3 del delito de actos sexuales con menor de 14 años.

 

 

 

 

 

En esa ocasión, decidió que la conducta del procesado (besar a una menor en la boca con introducción de la lengua) no configuró un delito sexual, sino una injuria por vías de hecho, porque no afectó la formación sexual de la ofendida. Ahora, replanteó esa postura, al analizar el caso de un hombre que fue juzgado porque le tocó los glúteos a una niña de nueve años.

 

 

 

 

 

El defensor del procesado alegó que la conducta debía declararse atípica, porque no constituía un acto sexual, sino, a lo sumo, una injuria por vías de hecho. El abogado le pidió a la corte aplicar el precedente jurisprudencial que expuso en el 2006, cuando calificó de esa manera la conducta de un hombre que le tocó las partes intimas a una mujer mientras se desplazaba en una bicicleta.

 

 

 

 

 

El alto tribunal aclaró que los casos son completamente diferentes, por dos razones: la edad de la víctima y la satisfacción del instinto sexual del victimario. La conducta juzgada en el 2006 se llevó a cabo sobre una mujer mayor de edad, es decir, sobre una persona capaz, y no fue apta para satisfacer la lujuria del procesado. Por eso, se concluyó que los tocamientos corporales no consentidos que se realizan sin violencia sobre personas capaces configuran  una injuria por vías de hecho.

 

 

 

 

 

En cambio, en el asunto analizado, la conducta sexual se ejerció sobre una menor de edad, que tiene una madurez sicológica y un desarrollo físico en formación. Además, el contacto físico inapropiado que ejecutó el victimario si fue idóneo para despertar su libido y ocasionar un daño en la menor. Se trato, en consecuencia, de un acto sexual indebido.

 

 

 

 

 

El fallo se sustenta en una petición formulada por el representante del Ministerio Público, que solicitó cambiar la jurisprudencia plasmada en el fallo del 2 de julio.

 

 

 

 

 

Según el interviniente, la capacidad de raciocinio y la edad no son un termómetro jurídicamente sensato para desconocer un delito sexual. Por el contrario, indicó, la ciencia y la jurisprudencia internacional reconocen que los tocamientos en zonas erógenas de menores son abuso sexual infantil.

 

 

 

 

 

La corte acogió esa postura, con base en un fallo de la Corte Suprema de Costa Rica que ata la comisión de los delitos sexuales contra menores de edad a la finalidad libidinosa del agresor, cuando este comete la conducta para satisfacer sus instintos.

 

 

 

 

 

A juicio de la corte, el procesado incurrió en un acto sexual, cuando introdujo su mano en los interiores de la menor y le toco sus glúteos, porque estos son una zona erógena, como la boca, los genitales y las demás partes del cuerpo susceptibles de generar excitación. El contacto físico ejecutado afectó los bienes jurídicos protegidos pro el derecho penal, porque fue indebido, lujurioso e idóneo para lesionar la integridad, libertad y formación sexual de la víctima.

 

 

 

 

 

Por ese motivo, unificó su jurisprudencia sobre el delito de actos sexuales con menor de 14 años  y resaltó la importancia de aplicar el nuevo precedente, para asegurar los derechos fundamentales de los niños, como sujetos de especial protección constitucional.

 

 

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